Picar la cebolla y el diente de ajo y ponerlos a macerar con los demás ingredientes un mínimo de tres horas (en realidad, lo mejor es dejarlo de un día para otro). Después, ir sacando las aceitunas de la marinada para retirarles el hueso, pasarlas a la batidora, añadir el resto de la marinada menos el tomillo y el romero y triturar hasta obtener una pasta fina. Se come untado sobre rebanadas de pan tostado.
Para hacer este aperitivo es imprescindible que las aceitunas y el aceite sean de la mejor calidad. Este paté es una de las nuevas creaciones de la cocina jiennense. En Jaén, como es lógico, existe toda una cultura en torno al aceite, ya que esta provincia es una de las mayores productoras del mundo. La variedad más extendida en la zona es la picual. En el aceite de picual prevalece el sabor afrutado de la aceituna, y es uno de los que más tiempo tardan en estropearse.