Las papas con choco constituyen uno de los más exquisitos guisos de cuchara del litoral andaluz. La tierra de origen de esta cazuela espesa, suave y sabrosísima es Cádiz, y esta deliciosa ciudad es el mejor sitio para degustarlo, en las casas o en los buenos bares de tapas. Pero si no se tiene la suerte de probar el plato allí, póngase manos a la obra, guíselo y cómalo, aq algo le llegará del espíritu de la tierra.
Se necesita un choco hermoso, que se limpia retirándole la bolsa de tinta y se corta en tiras de más de un centímetro y luego en trozos. Se hace un buen refrito de ajo, cebolla, pimiento y tomate picados. Cuando esté listo, se le ponen unos granos de pimienta, una hoja de laurel y un chorreón de vino blanco. En ese punto se añade el choco, se le dan unas vueltas y se cubre de agua. Se sazona con sal, azafrán y clavo y se deja hervir. Cuando el choco esté tierno se ponen las papas cortadas a trozos y se deja hasta que se guisen. Se le pueden poner al plato unos cuantos guisantes tiernos que se echarán al tiempo que las patatas.