| La web de Walker |
|
|
Si conoces alguna otra página interesenta con datos o alternativas sobra esta ruta o quieres hacer alguna puntualización a los datos que aquí aparecen te agradecería que me escribieras contándomelo.
Enlaces relacionados: La integral por Fernando Wilhemi |
2002: Integral de Sierra Nevada
En los últimos días de septiembre de 2002 y después de dos intentos anteriores fallidos logré por fin mi ilusión de completar la integral de Sierra Nevada. La primera intentona fue en solitario, en abril de 1996. Empecé en Lanjarón y tuve que bajarme a la altura de los Tajos de la Virgen por causa del mal tiempo. No volví a intentarlo hasta noviembre de 2001, esta vez empezando desde Jeres del Marquesado y acompañado de mi amigo Alberto González el cual tuvo la mala fortuna de lesionarse en el primer día de marcha y obligarme a posponer de nuevo la ruta. En septiembre de 2002 reintenté de nuevo esta travesía, esta vez acompañado de José Luis del Olmo y comenzando de nuevo por Jeres. El viaje fue un éxito y una de las rutas de montaña más bellas que he hecho jamás. Lo que viene aquí es una detallada descripción de la misma realizada por José Luis y por mi para ayudar a quien pretenda acometer la aventura. Esperamos que os guste y que os sea útil.
La ruta es dura y difícil, que nadie se llame a engaños. Más aún en función de la época en la que se realice. Para completarla es preciso gozar de buena forma física y de una excelente preparación psíquica. El material y la comida a transportar nos obliga a llevar más de 20 kilos de peso y si quereis realizarla en cuatro días como hicimos nosotros (aunque recomendamos dedicarle cinco y disfrutar un poco más del viaje) es preciso hacer todos los días aproximadamente 10 horas de marcha, casi siempre por cotas superiores a los 3000 metros.
Nosotros realizamos la ruta entre octubre y noviembre aprovechando el puente de Todos los Santos y las temperaturas bajarón por debajo de cero todas las noches. Es preciso, pues, elegir con mucho cuidado la equipación dependiendo de la época. Yo he llegado a estar de día en el Veleta a 15 grados bajo cero en el mes de febrero y de noche en el viejo refugio de Elorrieta a cerca de 20 bajo cero en el mes de abril. Me han hablado, incluso, de frías noches invernales a menos de 25 grados bajo cero en el refugio de la Carihuela. Os aconsejamos que independientemente del mes que escojais no prescindais de, al menos, los forros polares y si vais a hacer la ruta entre septiembre y mayo ni se os ocurra salir sin los cortavientos en la mochila. No seais rácanos con los calcetines (comenzar todos los días con ellos limpios es una gozada y los experimentos para lavarlos 'en ruta' de José Luis no fueron demasiado afortunados) y no olvideis los guantes y un gorrito, unas bragas o mejor las dos cosas. ![]() La cartografía es totalmente imprescindible. Aunque Sierra Nevada es pequeña y tiene muchas vías de escape por casi cualquier sitio es necesario llevar buenos mapas de la zona si queremos un viaje sin incidentes. El Instituto Cartográfico tiene mapas a escala 1:25.000 (Güéjar-Sierra, Picón de Jéres, Pico del Veleta y Trevélez) y vende un mapa de excursionistas a escala 1:50.000 del parque. No está de más hacerse con todos ellos para preparar el viaje. Ni que decir que la brújula es también imprescindible y que un altímetro ayuda muchísimo. Lo siento: aún no hemos probado el GPS así que no podemos opinar acerca de su utilidad. Bajo ninguna circunstancia se os ocurra meteros en una ruta como esta sin tener en cuenta las previsiones meteorológicas para la zona. Nosotros contamos con las previsiones favorables del Instituto Geográfico y el servicio meteorológico de Barrabes. Si las previsones son muy desfavorables es preferible quedarse en casita y esperar una mejor ocasión, os lo digo por experiencia. Además, las montañas no van a moverse de allí en unos pocos miles de años y merece la pena esperar y hacer la ruta en otro momento antes que arriesgarse a sufrir un percance o, cuando menos, convertir en una tortura lo que debería de ser una bella aventura. Comida abundante y que pese poco. Nosotros compusimos una dieta a base de sobres de arroces y pastas deshidratados para comida y cena y algunas latas de pescado (sardinas, caballa, melva..), chorizo, queso, galletas, frutos secos, pan integral compacto y torta de higos para completar el menú. Tengo que reconocer que también agradecí la exigencia de Jose Luis de llevar té para los desayunos. Seguro que se puede hacer a base de comida fría, pero como imaginais por el menú nosotros no prescindimos de nuestro Coleman. Aunque hay nieve por todos lados el agua es escasa durante toda la travesía y casi siempre la encuentras estancada en lagunillas y no corriendo. Es preciso cargar con cantimploras con capacidad de, al menos, dos litros por persona y llevar filtros (nosotros lo improvisamos con la esquina de una toalla) y pastillas o lejía para potabilizar el agua. En cuanto a material técnico, debido al volumen de la ropa de invierno las mochilas deberían de ser de aproximadamente 75 litros. Nosotros preferimos llevar la tienda (una Ferrino Stardust de algo más de 3 kilitos), sacos con temperatura de confort por debajo de 5 bajo cero y prescindimos de crampones y piolet aunque dependiendo del mes en que la realiceis consideramos imprescidible aceptar el peso adicional que suponen estas herramientas e incluso llevar alguna cuerda para asegurar en los pasos delicados (particularmente en los Tajos de la Virgen). Y por supuesto que a nadie se le olvide una linterna, unas velas, navaja, un botiquín de emergencia, bloqueador solar, cacao para los labios, unas buenas gafas de sol y una cámara fotográfica para dejar constancia de la hazaña y darle envidia a los amigos. La ruta puede empezarse desde Lanjarón o desde Jeres del Marquesado. Si empezais desde Lanjarón lo mejor es llegar hasta Granada en bus o en tren (yo, si es posible, siempre prefiero los trenes) y desde allí hay autobuses frecuentes y regulares a Lanjarón desde donde comenzaremos a andar. El inconveniente de este arranque es que partes de aproximadamente 600 metros y el desnivel a salvar el primer día hasta el refugio de El Caballo es muy duro.
Si comenzais desde Jeres, lo cual os recomiendo encarecidamente, teneis que ir hasta Guadix (en la línea de tren que lleva a Almería) y allí coger un bus hasta Jeres o, si no nos cuadran los horarios (creo que solo hay dos viajes diarios) un taxi. Desde Jeres hay un par de horas andando hasta el refugio de El Postero Alto (1900 metros) que es un punto ideal para pasar la noche y acometer al día siguiente la primera jornada de travesía. Esta fue (con algunas diferencias que ahora os contaré) nuestra elección para la jornada de aproximación y la que os recomendamos a todos. Y hasta aquí los consejos y preparativos. Lo que sigue ahora es el relato más o menos novelado (mi memoria es frágil y tengo tendencias hacia lo épico) de nuestra experiencia. Los topónimos, para que os sea más fácil seguir el relato, están tomados de los mapas antes mencionados del IGN. Cogimos el tren en Madrid en la estación de Atocha el sábado 26 de octubre de 2002 a las 8.10 de la mañana (Gemma y Carmen fueron a acompañarnos y despedirnos hasta allí) y llegamos a Guadix alrededor de las 13.30. Alberto y Cristina, dos amigos de Sevilla, había llegado hasta allí en coche para pasar el día con nosotros y acercarnos en coche hasta el refugio de Postero Alto. Comimos a base de cervezas y tapas (¡que bien se tapea en Granada!) y salimos a primera hora de la tarde hacia Jeres del Marquesado y desde allí, por una pista forestal en muy buenas condiciones, hasta el citado refugio de Ballesteros o Postero Alto a 1900 metros de altitud.
El refugio de Postero Alto es arquitectónicamente muy peculiar: Está compuesto por una amplia estancia central rodeada de pequeños dormitorios independientes que comparten un pasillo común protegido de la nieve mediante un tejado y está situado en medio de la cañada que sube recta hasta el Puerto de Trevelez a 2798 metros. Nuestra primera sorpresa fue que el refugio (habitualmente con guarda) estaba cerrado. Habíamos pasado una semana tratando de llamar para reservar la estancia sin recibir respuesta, pero imaginábamos que se debía a que fuera de temporada no abrían salvo en fin de semana... Afortunadamente uno de los dormitorios y un baño se encontraban abiertos (imaginamos que esperando visitas como la nuestra) y allí pasamos la noche los cuatro. A última hora de la tarde Daniel, un forestal del parque, pasó por allí y comentamos con el algunos de nuestros planes y rehicimos otros gracias a sus consejos. De el, por ejemplo, partió el consejo de subir al Mulhacen sin descender previamente hasta la cota de los 1500 para dormir en el refugio de Poqueira como teníamos previsto. Desgraciadamente las dos cenas adicionales (la de esta noche preliminar y la que pensabamos pasar en Poqueira) nos obligaron a ajustar aún más las raciones de comida que llevábamos preparadas. Ya de noche recibimos visita: una parejita que había salido a pasar el fin de semana en la sierra y pensaba hacer noche allí se encontró con la misma sorpresa que nosotros. Primero pensaron en acomodarse en nuestro amplio dormitorio pero más tarde encontraron otro con la ventana abierta y prefierieron colarse por ella como gatos buscando un ambiente más íntimo. José Luis, mucho más poético que yo, me pide en este momento que mencione la bella noche estrellada de que disfrutamos antes de que saliera la luna. Yo, llegado a este punto, no puedo dejar de mencionar los terribles y atronadores ronquidos de Alberto. A las 6.30 suena el despertador y aún a oscuras desayunamos (te verde, galletas de chocolate, embutidos y torta de higos) y nos separamos con las primeras luces: Alberto y Cristina rumbo a Sevilla y nosotros dos directos hacia el Puerto de Trevelez. Eran las 7.00 de la mañana y el termómetro marcaba ya 20 grados. A las 14.45 estaríamos en el Pico de la Atalaya y a las 17.45 nos dejaríamos caer en la Laguna de Vacares donde pasaríamos nuestra segunda noche... pero no adelantemos acontecimientos: vamos por partes.
Comenzamos a subir y a dejar atrás el refugio mientras la luz va entrando despacio por nuestra izquierda. Vamos separados de la cañada Real de la Cuerda por una zona llena de barrancos. Esta cañada sube directamente hasta el Cerro del Mirador Alto y desde allí la meta inmediata es el Picón de Jeres (3090 m). Este sería el itinerario más lógico ya que llevas continuamente dirección suroeste y enlazas rapidamente con la Loma de los Cervatillos. Nosotros sin embargo aunque nos dejamos llevar por la Cañada Real de Trevélez hasta el collado (2798 m.) cometimos un error que nos haría dar un pequeño rodeo. ![]() Una vez en el collado vemos que la cañada sigue descendiendo por la otra vertiente y nos habría alejado bastante bajando hasta Trevélez, hacia la cara sur de toda la cordillera pero perdiendo mucha altura. Decidimos que nuestra ruta se dirigía hacia el sureste, sin perder altura hacia un monte que aparece a nuestra izquierda y que, equivocadamente, identificamos como el Picón de Jeres. Al llegar a la cumbre observamos que aunque tenía un vértice geodésico que habíamos divisado a distancia pero que el altímetro marcaba sólo 2850 m. Por unos segundos pensamos que el altímetro podría estar marcando algo menos (alta presión) cosa que tampoco nos desagradaba, pero un vistazo a los mapas y a nuestro alrededor nos reveló claramente el error que habíamos cometido: nos encontrábamos en el Cerro de Trevélez (2878 m). Para corregir el error debíamos descender hasta el collado donde habíamos abandonado la Cañada de Trevélez, tomando dirección noroeste para continuar hacia la Piedra de los Ladrones (2944 m). El segundo error de la jornada fue un poco más ligero: tratando de enlazar con la divisoria que ahora distinguíamos claramente nos alejamos ligeramente hacia el sur y acabamos haciendo cumbre en el Cerro Pelado (3179 m.). Allí arriba un grupo de cuatro montañeros de Albacete que parecen conocer muy bien la zona nos confirma lo que ya intuíamos en los últimos metros de subida y nos ayuda a retomar la ruta: debemos bajar hasta la Piedra de los Ladrones y desde ella llegar hasta un pico por encima del Ventisquero de los Caballones y por encima de la Loma del Picón de Jeres. Una vez allí, tomar dirección este por Los Hotelillos y la Loma de los Cervatillos hasta el Pico de la Atalaya (3143 m). Ahora, viendo los mapas vemos que nunca debimos subir toda la Cañada Real de Trevélez, sino que en algún momento hay que girar al norte buscando pasar entre la Piedra de los Ladrones y el Picón de Jeres por el Ventisquero de los Caballones hasta ver las Lagunas Juntillas. Tomamos nota para cuando repitamos el paseo. Desde que cogemos la Loma de Los Cervatillos caminamos a tres mil metros sin perder altura. Los Hotelillos, el Pico del Cuervo (3153 m) y el Pico de la Atalaya (3143 m) con sus respectivos collados, nos obligan a caminar siempre impresionados con el maravilloso espectáculo abierto y soleado que tenemos a nuestros pies y con el aire limpio y cálido que sube hasta nosotros. Ahora ya si seguimos sin lugar a errores la marcad divisoria de la sierra, pero como comenzamos a acusar cansansio no podemos dejar de darle vueltas a los dos errores que hemos cometido y que nos han obligado a cubrir una mayor distancia horizontal y dos ascensiones no previstas. La Alcazaba aparece majestuosa ante nuestra vista y ya plantea problemas nada más verla en la distancia, es decir, te acojona un poco. Según la ves, por la derecha tiene una cara norte espectacular con muchos neveros que se me antojan muy helados. Y por la izquierda una loma que desciende hacia el sur y que nos presenta de cara unas paredes que no podríamos subir si no encontramos algún paso natural. Dani, el guarda forestal con el que habíamos hablado la tarde anterior, nos dijo que para subir al Mulhacén deberíamos superar una barrera similar aprovechando un paso natural que iríamos descubriendo según nos acercábamos. Podría ocurrirnos lo mismo con La Alcazaba y merecía la pena intentarlo porque en caso contrario habría que descender bastante hacia el sur para coger la loma desde más abajo alejándonos de las paredes mas expuestas. Descendiendo desde el Pico Atalaya por fin llegamos a la Laguna de Vacares a 2.845 m., y los ojos se nos van hacia el agua. Son las 17.45. y el esfuerzo ha sido importante: casi once horas subiendo y bajando, así que comenzamos a buscar el sitio adecuado para colocar la tienda. La Laguna de Vacares es pequeña, no tiene salida visible y esta encerrada en un hoyo. Es de origen glaciar y nosotros nos colocamos en unas huellas de anteriores acampadas justo en lo alto de la pequeña morrena terminal que a modo de barrera impide su desagüe. Para coger agua o lavarnos estábamos obligados a descender unos metros. A las siete de la tarde ya anocheciendo lo empleamos para efectuar la comida más importante del día: pasta, proteínas y cosas dulces sin olvidarnos de una buena taza de té verde con hierbabuena. Hace frío así que cenamos con los forros, cortavientos y gorros. No nos sobra ni una de las prendaas que hemos traido. En la Laguna de Vacares aprovechamos para coger agua, filtrando con la esquina de una pequeña toalla (hay pequeños insectos perfectamente visibles que parecen diminutas arañitas de color rojo) y potabilizando con dos gotas de lejía por cada litro (ojo: se trata de lejía apta para esta función y debe de venir así indicado en la botella) y dejando esperar 30 minutos antes de beber. Nos cubren las estrellas, la temperatura sigue bajando y vamos teniendo la sensación de que ya pintamos poco y que el mejor sitio para estar es el saco. Quien está acostumbrado a este tipo de rutas sabe que reponer fuerzas por la noche se consigue a base de horas y más que por la calidad del sueño por la cantidad, ya que sobre la clásica estera de goma es muy difícil conciliar un sueño reparador de más de 60 minutos consecutivos. La noche transcurre despacio y, como era previsible, nos despertamos continuamente dando vueltas, cambiando de posición y sintiendo a veces el frío sobre todo en los pies. Nos despertamos a las siete y mientras desayunamos decidimos que el mejor camino para seguir la ruta es subir directamente al Puntal de Vacares (3146 mts).
![]() Texto...
![]() Texto...
![]() — Humans do it better —
hits. (contabilizado desde el 28 de marzo de 2004).
|